miércoles, 21 de diciembre de 2011

Madness Story - Capítulo 2

-Capítulo 2: Haciendo amistades -

Alex se acercó a la puerta desde la cuál podía ver a Lara.

Alex: eh...¡tú!...¿no te aburres ahí dentro?

Lara levantó la cabeza para mirar al guardia.

Lara: se hace lo que se puede...me entretengo con lo que puedo...quiero salir de aquí...me siento incómoda...quiero ser libre,como tú.

Alex se quedó sorprendido por lo que dijo la chica.

Alex: ¿en serio que tú estás loca?...a veces pareces de lo más normal...

Lara: puede ser...pero se que no estoy bien...mira la que lié el otro día...¿tu fuístes el que vino alarmado para separarme de los cristales?

Alex: anda...¿y ahora lo recuerdas?

Lara: vagamente pero...si,te reconozco...eres el Guardian Verde...

Alex se quedó pensando un momento, y empezó a creer que le llamaba así por su uniforme verde.

Alex: je...¿en serio?...¿soy el Guardian Verde para tí?

Lara: si...algo así...es mas divertido inventarse las cosas cuando estás en situaciones como la mía,¿no crees?

Alex: tal vez así sea mejor...supongo...

Alex dejó de hablar durante un momento.

Alex: hmmm...¿sabes qué?...no se lo digas a nadie, pero te hemos apodado “Alicia”...jeje,te pega,¿verdad?

Lara: bueno...je...me gusta mucho ese nombre...siempre me ha gustado la historia de Alicia en el País de las Maravillas...siempre que quiero estar sola me escapo a mi propio mundo...como Alicia...

Alex: *en voz baja * ...si,claro...si hace un rato estabas hablando sola y haciendo una fiesta del té con amigos invisibles...

Lara: ¿has dicho algo?

Alex miro hacia otro lado intentando disimular.

Alex: no, nada, para nada...¡anda mira!¡allí llega el doctor!...¿preparada para tu segunda cita?

Lara: bueno...supongo que no estará mal...después de todo me sirve para desahogarme un poco...

El doctor abrió la puerta y entró para hablar con Lara de nuevo.

Antonio: veamos...creo que hoy haremos la sesión aquí...¿te parece bien?...no creo que vuelvas a pelearte con el espejo.

Lara: de acuerdo...no tengo problema...a cambio de que me consigáis una habitación para mí sola pronto...estoy aburrida de estar aquí...

Antonio: veré lo que puedo hacer...¿estás lista?¿has recordado algo nuevo?

Lara miró hacia abajo como intentando recordar, aunque ella sabía que recordaba más cosas de las que parecía.

Lara: si...puedo contarle algo más que no sabe...algo sobre mis padres...puedo decir que...me utilizaron...quiero curarme para no sentirme un objeto, la gente se aprovecharía de mí...como ya lo hicieron una vez...

Antonio: sigue contando...¿qué es lo que pasó?¿fue entre tus padres y tú?...¿o fue otra persona?

Lara: digamos que...todos tuvieron su influencia...para que todo acabara como acabó...

Antonio: ¿es por lo del incendio?

Lara: bueno...creo que...no solo fue el incendio...

Antonio: no te cortes, cuéntamelo todo.

Lara: está bien...sí...el incendio...no lo provoqué yo...o no lo sé...creo que fue la...chica del espejo...

Antonio: en el departamento la hemos apodado “Nega”...¿está bien así?

Lara: si,bueno...puedes llamarla así si quieres...pues bueno, Nega...incendió la casa, no yo, se hizo con mi cuerpo de alguna manera... e incendió la casa...pero fue por culpa de un hombre...un hombre me incitó a hacerlo...sabía lo que me pasaba y...me utilizó...me incitó para que prendiera fuego a la casa...

Antonio: ¿tus padres nunca se dieron cuenta de lo que te pasaba?

Lara: en realidad sí...desde que era pequeña me intentaron curar...llevándome al psicólogo...se supone que una de las terapias funcionó, pero yo no lo veo claro...por culpa de eso, mis padres siempre me trataron...mal, cuando vieron que la terapia apenas funcionó...empezaron a pasar de mí, casi como si no existiera...y cuando me pasaban estas cosas, simplemente le hechaban la llave a mi cuarto para que no pudiese salir, además me quitaban los objetos peligrosos de mi vista cuando estaba en ese estado, aunque con los años fue descendienco pero...no hace mucho me empezó a ocurrir de nuevo...

Antonio: ya veo...en el fondo no erais exactamente una familia feliz,¿no?

Lara: desde que se dieron cuenta de que no tenía remedio...empezaron a comportarse así conmigo, antes vivíamos mejor, créame...

Antonio: y...¿recuerdas a la persona que te incitó a hacerlo?

Lara: no...en realidad no, lo único que recuerdo es que volvía a casa, después de haber ido a dar una vuelta, y esa persona me paró justo delante de la entrada de mi casa y empezó a decirme cosas para que incendiara la casa...sabía sobre mí y lo que me pasaba...quiero encontrar a esa persona para que hagan justicia...de alguna manera...

Antonio: veremos lo que podemos hacer,al fin y al cabo,tu información sirve para dársela a la policía...últimamente están entretenidos solo con eso...pero en fin...

Lara: pues...bueno...si averiguan algo...que no duden en decírmelo a mí...

Antonio: de acuerdo,tú serás la primera en saberlo,lo prometo...por cierto,creo que ya que estás bajo control,te vendría bien relacionarte un poco con las demás personas...puede que encuentres alguien con el que hacer buenas migas,¿no crees?

Lara: hmm...que ellos me inviten primero...no soy capaz de ir a hablar con nadie...

Antonio: ya veo...pero bueno, no te preocupes, si necesitas algo...díselo a alguien que esté de guardia,¿de acuerdo?

Lara: eso está hecho...supongo...

Antonio: ¡ah! Una cosa más...antes de que se me olvide...te vamos a dar ropa nueva para andar por aquí,¿vale? Es la ropa que llevan todos los pacientes aquí...y no es una camisa de fuerza...pórtate bien,¿vale? No quiero tener que volver a encerrarte aquí con una camisa de fuerza.

Lara: prometo que lo intentaré...y por mi bien me tomaré las pastillas a mi hora...

Antonio: genial...Alex te traerá la ropa...ya nos vemos luego,¡adiós!

El doctor se fue con prisas y a Lara no le dio tiempo a preguntar par cuándo iban a tener su habitación, aunque ahora, eso no era lo más importante.
Alex le dio la ropa a Lara y se cambió. Alex le acompañó hasta que llegaron a una gran sala donde los pacientes podían pasar el rato. Lara se quedó algo sorprendida al ver que tampoco había tanta gente.
Lara miró a Alex a la cara con incredulidad.

Lara: ¿de verdad que tengo que relacionarme con toda esta gente?

Alex: no,que vá...solo con los que te caigan bien, hay gente a la que se le suele ir la pinza continuamente...tu pareces una de las mas equilibradas, sinceramente...

Lara: bueno...es bueno oír eso...espero salir de aquí pronto...

Alex dejó a Lara con los demás y se fue a trabajar de nuevo. En cuanto los chicos que estaban por allí vieron que el guardia se fue, dejaron de hacer lo que estaban haciendo y se acercaron rapidamente a Lara.
Eran un grupo pequeño de cuatro personas, un chico y tres chicas, en el fondo había otro grupo de unas cinco personas, pero no se movieron del sitio. Los cuatro se quedaron mirando a Lara como si fuera un juguete nuevo.

Chico: ¡mírala!...¡es la nueva!...ya me han dado de comer, pero diría que tiene buena pinta...no me importaría comerme una chuleta o dos de ella...¡o a saco simplemente!

Una de las chicas del grupo golpeó al chico en la cabeza.

Chica 1: ¡cállate Dientes! No piensas nada mas que en comer carne y carne y carne...¡te vas a poner gordo como una foca y no te vas a poder mover! ¡morirás de gota!

Dos de ellas se empezaron a reír a carcajadas.

Lara: ¿que os hace tanta gracia?...

Las chicas pararon y miraron a Lara de nuevo.

Chica 2: ¡es Dientes!...¡jajajaja! Está aquí por canivalismo, increíble,¿no? ¡Los doctores dicen que se intentó comer el brazo de su madre!...¡jajajajaja!

Lara miró al chico con cara de asco, pero el chico le devolvió una sonrisa.

Chica 1: cuando se intenta comer a alguien, los doctores le ponen un bozal en la boca...¡jajajaja! ¡Es como un perro hambriento!

El chico les puso mala cara y se dio la vuelta.
Lara: ya veo...¿y vosotras?...

Las dos chicas mas hiperactivas no podían decidir quién iba a hablar primero, asique, habló la chica más callada de las tres, la cuál le extendió su brazo a Lara, como saludo.

Chica 3: me llamo Eva...el chico se llama Christopher, aunque lo solemos llamar Dientes...y ellas son Patricia, la morena y Ángela, la rubia...

Lara las miró y les quiso sonreir, pero en ese momento no podía.

Lara: encantada...¿vosotras no tenéis motes?

Las chicas se miraron entre ellas y se encogieron de hombros.

Patricia: en realidad nunca nos hemos parado a pensar en motes para nosotras, la verdad, pero Dientes se lo merecía, por tragón...

Christopher se dio la vuelta con cara de enfado.

Dientes: ¡ya he dicho que dejéis de llamarme así!

Ángela: lo que tú digas...sigue así y se te caeran todos los D-I-E-N-T-E-S

Chris puso una cara de pasota y dejó de mirar a Ángela. Eva parecía la más sensata de los cuatro, invitó a Lara a pasar más adentro para sentarse en una mesa.
Mientras Chris, Patricia y Ángela jugaban a un juego de dados, Eva le empezó a contar a Lara por qué estaban allí, entre otras cosas.

Eva: voy a ponérte al día...como ya sabes...Dientes está aquí por canivalismo...intentó comerse el brazo de su madre...creo que es el único de los cuatro del que algún familiar se acuerda...a veces se pasa por aquí un pariente suyo para hacerle algunas visitas...creo que toca lo que sea en un grupo de música que pasó por la ciudad ayer mismo...

Lara: hmmm...si, la banda ésta que vino a tocar...me trae sin cuidado...

Eva: Patricia y Ángela se llevan casi como hermanas, pero no lo son, que no te engañen...Patricia se volvió majara al ver como su familia era masacrada por un atracador, fue la única que se salvó, supo esconderse bien, y ella misma fue la que le pegó un tiro al atracador...dice que en ocasiones ve los fantasmas de su familia y del atracador, dice que aún va a por ella...son todo fantasías que le causa su mente, pero nada más...

Lara: ¿de dónde sacó el arma?

Eva: nunca nos lo ha querido contar...puede que se la robara al atracador...o es mas probable que su padre tuviera una escondida, quién sabe...cuando está alegre y está con nosotros suele ser una chica muy risueña, aunque cuando llega la noche y le toca estar en su habitación sola, se deprime fácilmente y llora y grita mucho...

Lara: ya veo...no creo que lo pase muy bien...

Eva: aquí nadie lo pasa bien por la noche...veo que no te quedastes despierta la otra noche...éste lugar es el triple de siniestro por la noche, hay a veces que hemos visto a pacientes que se desaparecieron y no volvieron a aparecer más por aquí...aunque eso es otra historia, no quiero asustarte...

Lara: ya lo has hecho, supongo que así es como se le quita el sueño a la gente...

Eva: no bromees, no le veo la gracia...pero bueno...Ángela está aquí simplemente por depresión, se intentó suicidar varias veces...creo que sus padres murieron en un atentado terrorista...en el tren o algo así, no estoy segura...la cosa esque ningún otro familiar se acuerda de ella, y no creo que esté sola...

Lara: a veces la familia no está ahí para ayudarte, precisamente...¿no la encierran en una sala especial con una camisa de fuerza para que no se haga daño?...

Eva: bueno, le pasa casi como a Patricia, cuando está con nosotros se olvida de las cosas malas, cuando llega la noche...también se deprime, y puede ser peligroso, pero los doctores le quitaron las cosas con las que posiblemente podría hacerse daño...

Lara: ah...ya...no tan difícil después de todo...¿y a tí qué te pasó?

Eva evitó la pregunta y cambió de tema.

Eva: aún no me has dicho cómo te llamas...los doctores te llaman Alicia...¿te llamas así?

Lara: no, en realidad no pero...

Eva: bueno, es igual, ¿te podemos llamar así? ¿te molesta?

Lara: no, no me molesta, aunque mi nombre real es Lara

Eva: bueno,vale Alicia...o Lara...no creo que nos cueste llevarnos bien...

Eva se levantó de la mesa y se hizo la loca, aunque Lara sabía que estaba ocultando algo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario