miércoles, 21 de diciembre de 2011

Madness Story - Capítulo 7

-Capítulo 7: Mentiras -

Lara utilizó las llaves para que ella y Dientes pudiesen bajar a la planta baja. En cuanto las puertas se abrieron, dieron paso a un pasillo bastante largo, lleno de habitaciones con cristales gigantescos para observar a pacientes que había dentro.

Dientes: mira eso...habitaciones grandes para pacientes en observación especial...

La mayoría de las habitaciones estaban vacías, pero había alguna suelta que tenía pacientes que al parecer, por su estado, ni vivían, estaban muertos.

Dientes: que crueldad...acaban muriendo aquí por los experimentos que hagan con ellos...esto es lo que nos contó Eva una vez...que se llevaban a algunos pacientes y no se volvían a ver por allí arriba...

Lara: habitaciones blancas, vacías...y frías...

Avanzaron un poco más y llegaron a las habitaciones del final, después de eso, había una puerta que daba a otra sala que al parecer, llevaba a salas de pruebas e investigación. Dientes y Lara se dieron cuenta de que Eva estaba en la última sala de la derecha. Dientes se acercó al cristal y se apoyó con sus manos.

Dientes: ¡Eva!...¡Es Eva!

Eva,que estaba en una de las esquinas con la cabeza agachada, la subió para mirar lo que ocurría fuera. Al ver a Dientes, se levantó rápidamente y se acercó al cristal. Aunque la voz de Eva no se oía a través del cristal, Dientes le leyó los labios; Eva estaba señalando los botones que habrían la habitación.

Dientes: ¡espera y la abro en un segundo!

Dientes se apresuró y abrió la habitación, dejando a Eva libre.

Eva: Dientes...Lara...gracias...

Eva le dio un abrazo lentamente a Dientes, el cuál se sonrojó un poco.

Dientes: jejeje...no ha sido nada...

Lara se impacientaba, quería salir de allí lo antes posible ahora que Eva estaba libre.

Eva: por favor...tenemos que hacer algo para...huír de este maldito sitio...no solo salir de aquí abajo...sino liberar a todos...este sitio es horrible...pero...ya os contaré los detalles luego...haremos una última cosa antes de irnos...

En la habitación paralela a la de Eva, había una chica encerrada, parecía bastante joven, pero calmada.

Eva: he oído hablar de ella...se llama Jen...creo que tiene 17 años...no es normal encontrar a gente tan joven en este psiquiátrico pero...se ve que con ella hicieron una excepción...según el punto de vista de los doctores es “un espécimen muy interesante digno de estudiar”...putos psiquiatras, nos tratan como animales...creo que nunca ha hablado...pero le encanta dibujar lo que quiere transmitir...creo que no han encontrado solución a su problema aún...pero aún así,debemos sacarla de aquí, no está a salvo...

Dientes repitió el proceso con la habitación de Jen, y ésta se abrió.

Dientes: ¡vamos chica! ¡debemos de salir todos de aquí! ¡fuera estarás a salvo!

Como la chica tampoco había tenido buenas experiencias ahí abajo, se levantó y siguió a los chicos, aunque Lara se dio cuenta de que alguien estaba discutiendo en la sala de investigaciones. Lara miró por la rejilla para ver quiénes estaban discutiendo. Eran Antonio, que estaba sujetado por dos guardias de seguridad especial, y otro doctor con aspecto amenazante.

Antonio: por última vez...¡debéis dejar de hacer esto! ¡es inhumano!...¡los pacientes no están aquí para esto señor Petrov!

Eva, que lo conocía porque le había hecho una de las revisiones, se puso nerviosa.

Eva: mierda...es Sergey Petrov...es el peor psiquiatra del psiquiátrico...es un hijo de puta...lo único que quiere es hacernos daño...se divierte haciendo daño a los pacientes cuando prueba nuevos medicamentos con ellos...es un monstruo...

Los chicos siguieron escuchando por otro momento, Sergey tenía acento ruso.

Sergey: lo siento doctor...pero este sector es mío...yo decido que hacer o no hacer...usted vaya a jugar con los locos menos interesantes para que le cuenten su vida...¡jajajaja!...además...usted ha bajado aquí sin mi permiso...que desfachatez...tendré que contárselo al Director...

Antonio: ¡el Director lo entenderá! ¡esto es inhumano!

Sergey: el Director está de mi parte...lo único que hacemos es buscar remedio para la locura...de forma más rápida de la que la hacéis ustedes los psicólogos de menor rango...

Antonio: ¡esto no es una competición!...es...¡este hospital mental debería estar cerrado! ¡sois despreciables!

Sergey: ¡jajajaja!...di lo que quieras,pero aquí manda el que más poder tiene...lleváoslo...que vuelva a su puesto de trabajo...

Los chicos,que estaban detrás de la puerta,veían como se acercaban los guardias hacia la puerta.

Eva: ¡oh no!...¡debemos escondernos en alguna de las habitaciones antes de que lleguen!...si no la hemos cagado...

Eva y los chicos corrieron hacia una de las habitaciones,ya que tenían un punto muerto desde el cuál los guardias y Antonio no se percatarían de su presencia. Los guardias y Antonio marcharon y se montaron en el ascensor. Cuando ya no estaban, los chicos salieron de su escondite, pensando que al fin podrían escapar. Lara se quedó delante de la puerta de la que Antonio y los guardias había salido.

Lara: salid de aquí y volved a la sala común como si no hubiese pasado nada...

Eva: ¿¡por qué dices eso!?

Lara miró con una cara seria a Eva.

Dientes: ¡ni hablar! ¡tú no te quedas aquí!...no se lo que piensas hacer pero...¡has luchado para rescatar a Eva! ¡no para quedarte aquí ahora!

Lara se dio la vuelta y le puso el cuchillo a Dientes debajo del cuello.

Lara: he dicho...que os marchéis...

Eva parecía haber captado la idea, y como no queía discutir con ella en el estado en el que estaba, les dio una señal a Dientes y Jen para que saliesen de ahí. Lara le dio una de las llaves a Eva para que pudiesen subir en el ascensor, las otras se las quedó Lara para volver...si es que podía permitírselo. Los chicos estaban preparados para subir a la planta de arriba en el ascensor.

Eva: ten cuidado...y vuelve pronto...

Las puertas del ascensor se cerraron y dejaron a Lara sola, enfrente de la puerta tras la cual, se encontraba Sergey. Lara tenía el cuchillo preparado en su mano izquierda, ya que sabía que si usaba la derecha de nuevo, no tendría tantas fuerzas como antes. Lara abrió la puerta violentamente, y señaló con el dedo a Sergey.

Lara: ¡tú!...me suenas demasiado...te he visto en otra parte...

Sergey que estaba dado la vuelta, se volteó para ver a Lara de cara.

Sergey: anda...si es Alicia...la chica de su propio mundo...la que pierde el control de su propia mente...

Lara: ¡deja de decir estupideces!...tú...¡tú estabas entre la multitud el día que escape de casa por lo del incendio!

Sergey: que avispada...tienes buena memoria gráfica después de todo...quien lo iba a pensar...

Lara: ¡a lo mejor tú fuístes el que me manipuló para que quemara mi propia casa!

Sergey: eso es una estupidez...sí,estuve allí pero...yo no hice nada, es un trabajo demasiado sucio...

Lara: ¿¡y lo que haces aquí abajo no es sucio!?

Sergey: ¡es ciencia!...intentamos lo mejor para los pacientes...y tú dices que es un trabajo sucio...

Lara se empezó a tocar la cabeza porque le dolía.

Sergey: ¿ahora qué? ¿te duele la cabeza de tanta verdad?

Para Lara todo se había vuelto negro, para ella eso era estar en ningún sitio, pero seguía escuchando la voz de Sergey; se levantó y miró a todos lados, pero lo único que veía era la infinidad de la nada. Volvió a mirar al frente, y vió a Sergey, pero iba vestido de militar, sus dientes eran todos afilados y sus ojos no tenían pupilas, además portaba una gran arma de fuego. Lara se cayó al suelo del susto.

Lara: ¡apártate de mí!

Aunque Lara gritó varias veces para que se apartara, Sergey no lo hacía.

Sergey: tu familia murió por tu culpa...tu los asesinaste sin piedad...y encima huyendo de la escena del crimen...que cobarde...

Lara: ¡yo no maté a nadie!...¡yo no lo hice!...¡no lo hice!

Lara agarró fuertemente el cuchillo con la mano izquierda y se levantó.

Sergey: claro que lo hicistes...¡los quemastes como si fueran hamburguesas a la parrilla!

Lara arremetió contra Sergey con su cuchillo, él lo intentó esquivar, pero Lara le consiguió acuchillar un brazo. Sergey calló al suelo pero consiguió darle al botón para llamar a los guardias de seguridad especial. Lara, aún con el cuchillo en la mano, ojos cerrados tras el golpe, y la cara manchada con gotas de sangre de su víctima, abrió los ojos y se dio cuenta de que todo ese rato había estado en la sala de investigaciones, y el Sergey militar no era nada mas que el doctor Sergey. Parecia que había vuelto en sí, y al ver lo que había hecho, se le cayó el cuchillo al suelo. Aunque atemorizada por lo que había visto al final, salió corriendo de la sala, antes de que les diera tiempo a entrar a los guardias. Por los pelos, Lara consiguió subir en el ascensor y escapar de los guardias, aunque no estaba a salvo, ya que Sergey lo había sufrido todo, y no era de los tipos que se callaban.

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