miércoles, 21 de diciembre de 2011

Madness Story - Capítulo 5

-Capítulo 5: Rumbo al ascensor -

Los chicos se iban a sus habitaciones, Ryan estaba herido y se tocaba el lugar donde tenía la herida, esa misma tarde Willy había conseguido pillarlo.

*Flashback *

Dientes: queda poco para irse a la cama chicos, debemos decidir ya lo que va a pasar...

Todos estaban sentados en la mesa esperando a que llegara la hora de dormir, para ver si Lara podía pedir ayuda a Alex.
A veces los guardias eran despistados, y algunos pacientes con unas costumbres un poco raras cogían los cubiertos para llevárselos a la sala común, sin que los cocineros se diesen cuenta. Eso hacía que la sala común tuviese algunos cubiertos en el suelo y sobre las mesas.
Ryan vio que en la mesa de al lado, en la silla, había un cuchillo de la cafetería, y Ryan tenía a Willy clasificado por un maltratador, a causa de sus problemas. No pudo evitarlo y un impulso hizo que cogiese el cuchillo para intentar dañar a Willy.

Dientes: ...¿qué haces Ryan?...¿Ryan?

Ryan estaba centrado en ir a atacar a Willy con el cuchillo, no dio tiempo a reaccionar cuando el chico ya estaba detrás de Willy, con la intención de rajarle con el cuchillo. El chico le hizo algún rasguño en la espalda, pero cuando el gigante se dio cuenta de lo que estaba haciendo, no dudo en mover su brazo potentemente para estampar a Ryan en una de las mesas. Aunque los doctores empezaron a darle descargas a Willy para que parase, el chico no paró, y no dudó en seguir dándole una paliza a Ryan, era como un animal. Los guardias de seguridad tuvieron que entrar en la sala para pararle, y al final lo consiguieron, pero Ryan había salido mal parado, estaba lleno de moratones y al haber caído se había hecho un gran corte en el hombro. Los médicos atendieron a Ryan y se llevaron a Willy fuera de la sala, para darle un castigo.


*Fin del flashback *

Ryan no dejaba de tocarse las vendas, pero consiguió olvidarse de ellas y echarse a dormir. A partir de ahora los guardias y los cocineros iban a tener sumo cuidado en lo que hacían con los cubiertos.
Mientras tanto, Lara estaba dispuesta a hablar con Alex. En cuanto llegó a su habitación, lo primero que hizo fue mirar por la rejilla de la puerta para hablar con él.

Lara: Alex...Alex...escúchame un momento...

Alex: las reglas dicen que no se debe escuchar ni hacer caso a los locos pero...por una vez no va a pasar nada...creo.

Lara: venga ya, eso son tonterías...escucha...debo pedirte un favor...

Alex: ¿de qué se trata?

Lara le contó el plan que tenían y lo que querían averiguar.

Alex: pero...¡no puedo hacer eso!...¡si me pillan me despedirán!...y debo mantener a mi familia...

Lara: venga Alex...¡lo necesitamos!...si no...a saber lo que le pueden hacer a Eva...¡y no queremos que le pase nada malo! ¿nunca has estado en la planta baja?

Alex: no, a los guardias de seguridad normales como yo no nos dejan bajar ahí abajo...solo pueden bajar los guardias de seguridad especiales o los doctores que trabajan en ese sector...

Lara: mierda...por favor...

Lara se quedó mirando por las rejillas con cara de tristeza, perdiendo las esperanzas de que Alex les pudiese ayudar, pero parece que Alex cambió de idea.

Alex: hmmm...¡argh! ¡Está bien! Os ayudaré...pero como me pillen...la llevo clara...

Lara: ¡muchísimas gracias Alex! ¡todos te lo agradecemos muchísimo!

Alex: no hay de qué...a veces hay que arriesgarse...

Lara se sentó al borde de su cama y miró un pequeño espejo en forma de marco de fotos. De repenté empezó a ver a Nega asomada por el espejo, puso cara de preocupación y se tomó de nuevo una ración de sus pastillas.

Lara: espero que todo salga bien...y que consiga salir de aquí algún día...

Lara se tumbó boca arriba en la cama, y pasado un rato, se durmió.

Al día siguiente, todos se reunieron a hora temprana en la sala común.

Lara: vale...Angy, Pat, tenéis que ir con Alex, os va a ayudar a conseguir batas médicas en la lavandería...tiene llaves para abrirla, pero de paso se quedará fuera para vigilar por si viene alguien.

Angy: de acuerdo...eso está hecho, no tardaremos ni dos segundos en coger una...

Pat: ¿cuándo empezamos?

Lara: después de desayunar, Alex os esperará a la entrada de la sala común...debéis acompañarle...y lo demás ya lo sabéis...

Angy y Pat: ¡entendido!

Lara: estuve pensándolo un poco...después de eso...tendremos las batas, pero Dientes y yo no iremos al ascensor hasta la hora de comer...

Dientes: ¡¿por qué?! ¡Yo no me quiero perder la hora de comer! ¡es mi hora favorita!

Lara: ya, lo sé...¡pero es la mejor hora para ir al ascensor, porque los doctores estarán comiendo y no habrá vigilancia en los pasillos!...a veces hay que hacer sacrificios Dientes...

Dientes se puso serio y miró con decisión a Lara, como asintiendo en lo que había dicho. Antes de la hora de desayunar, el grupo de Willy se acercó a los chicos, aunque Willy no estaba entre ellos. Candy se acercó a su mesa y dio un golpe con sus manos.

Candy: ¡mirad lo que habéis conseguido hacer! ¡se han llevado a Willy una semana a una sala con camisa de fuerza! ¡y todo por culpa de éste canijo!

Dientes: ¡hey guapa! ¡Te recuerdo que Eva está en una situación peor y no le hemos echado la culpa a nadie!

Candy: ¡eso es porque Eva y la nueva son las que tienen la culpa! ¡y no nosotros!

Dientes: que sí, vale...pero déjanos en paz, es solo una semana Candy...volverá, no te preocupes...

Beth estaba callada, pero se acercó a Dientes y se levantó violentamente de la silla de ruedas para atacar a Dientes, aunque Victor la paró a tiempo.

Victor: ¡para Beth! Dientes no tiene la culpa...no le hagas nada...

Beth volvió a su silla sin rechistar, aunque no es que llevara ninguna sonrisa en la cara, precisamente. Candy se dio la vuelta y se fue junto con Beth, y luego Victor les siguió.
Llegó la hora de desayunar, de nuevo los grupos de pacientes peligrosos y no peligrosos se separaron. Tras desayunar, Angy y Pat salieron con Alex de la sala común, decididos a ir a por las batas.

Alex: a ver chicas...os han explicado lo que debemos hacer, ¿verdad? Si no sale bien me pueden despedir, y no quiero perder mi trabajo...

Angy: no te preocupes, somos bastante rápidas a la hora de robar...

Pat: ¡o eso es lo que crees tú! Nunca has robado así para saberlo...

Angy: bueno...quién sabe...te he robado varias veces tu cepillo de dientes y no te has dado cuenta...

Pat: ¡ajá! ¡Aunque eras tú la que me robaba!

Alex: chicas,chicas...dejad eso para luego, hay algo más importante que hacer ahora...

Los tres llegaron a la lavandería; Alex abrió la puerta y Angy y Pat entraron, quedándose fuera Alex para la vigilancia. Cuando Angy y Pat empezaron a buscar una bata, se dieron cuenta de que cometieron un error al lavar las ropas; había mezclado la ropa de color con las batas blancas.

Angy: *cogiéndo una bata * ¿¡a quién se le ocurre mezclar la ropa de color con las batas blancas!? Seguro que han despedido a la lavandera o aún no se han dado cuenta...

Todas las batas que en un principio eran blancas se habían quedado de un color rosado.

Pat: ¡¿y ahora qué?! ¡vamos a morir Angy!

Angy: no digas eso...seguro que nadie se da cuenta...para un ratillo no creo que pase nada...

Pat: ¡pero cantan un montón! ¡son rosa claro! ¡ROSA CLARO!

Angy: bueno bueno,no grites, que nos van a oír...nos llevamos dos de estas y punto, no tenemos otra cosa...

Pat: bueno...algo mejor que nada...menos da una piedra...

Las chicas salieron y Alex volvió a cerrar la puerta. Alex las acompañó hasta la sala común de nuevo.

Lara: ¿¡qué es esto!? ¡Dije batas blancas de doctor! ¡no las batas de la Barbie!

Angy: es lo único que había...la lavandera se tuvo que equivocar y hecho a lavar la ropa de color con las batas blancas...no es culpa nuestra...

Lara: ¡se darán cuenta! Estamos perdidos...

Dientes: pero al menos son rosa claro y no rosa chillón...algo es algo...

Lara: bueno, miremos el lado positivo...no tendremos tantos problemas a meternos en el ascensor...o eso creo...

Dientes: ¡al menos debemos intentarlo! No podemos dar todo por perdido ahora...

Pasaban las horas, los chicos no hacían nada mas que darle vueltas al plan, comiéndose la cabeza de si iba a salir bien o no, pero al fin llegó la hora de comer.
Los chicos se reunieron en la entrada de la sala común cuando todo el mundo estaba comiendo. Angy, Pat y Ryan se despedían de Dientes y Lara, los cuáles llevaban ya su bata puesta.

Angy: prometed que volveréis y que traeréis a Eva sana y salva con vosotros...

Dientes cogió la mano de Angy y la apretó, como símbolo de que lo iba a conseguir, pero de pronto Dientes le intentó pegar un mordisco al brazo de Angy, aunque ésta lo apartó a tiempo.

Angy: no Dientes...Dientes malo...eso no se hace...

Dientes: ¡es que tengo hambre y hoy no voy a comer!

Lara agarró a Dientes de la parte trasera de la bata y tiró de él para que dejara a los chicos en paz. Una vez en el pasillo, decidieron ir hacia el ascensor.

Dientes: ¡mierda! ¿te sabes de memoria dónde está el ascensor?

Lara: hmmm...en realidad no tanto...deberíamos ver un mapa o algo así para saber dónde está la zona de salas para pacientes castigados o algo así...

Dientes: hmmm...creo que en la entrada de cada despacho hay un mapa de esos...

Los chicos se acercarón a ver el mapa mas cercano que tenían, para no perderse.

Lara: hmmm...vale...más o menos lo tengo, debemos ir por el pasillo de la izquierda para llegar a esas salas.

Siguieron avanzando hasta llegar a las salas de pacientes castigados. En una de ellas se encontraba Willy, casi sin poder moverse por la camisa de fuerza, pero hizo un esfuerzo para asomarse a la ventanilla para ver quién iba.

Willy: ¿quién va ahí?...¡andaaaaaa! ¡si son mis piltrafillas favoritos!

Dientes: déjanos Willy, tenemos una misión que cumplir...

Willy: sacadme de aquí y no os pegaré nunca más...¡jajajajaja!

Dientes: estás loco Willy...

Lara: aquí todos lo estamos...pasemos de él...

Willy se enfureció y empezó a darse golpes en la puerta, pero con eso no consiguió nada.

Willy: ¡cuándo salgá de aquí os voy a reventar a todos!

Lara y Dientes cambiaron su cara a una de preocupación, aunque pasaron de Willy igualmente y se decidieron a entrar en el ascensor.

Dientes: ¡genial! Ya estamos aquí...y no nos ha visto nadie...¡me siento como Solid Snake!

Lara: guiños para luego...debemos entrar aquí y bajar a la planta baja...

Cuando entraron dentro del ascensor, se dieron cuenta de un problema muy gordo del que no sabían nada...

Lara: oh...mierda...no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario